A vueltas con la banca. No es nada personal… ¡solo dinero!

De nuevo volvemos en esta sección a tratar sobre cuestiones bancarias, muy de actualidad en estos tiempos que corren Si hace pocas semanas tratábamos la cuestión de las clausulas suelo y el modo de reclamar nuestro derecho a recuperar los intereses, en esta ocasión tratamos otra cláusula cuya nulidad también ha sido declarada por nuestro Tribunal Supremo. Se trata de aquellas cláusulas que atribuyen al deudor hipotecario, es decir el cliente de banca, todos los gastos derivados de la hipoteca contratada. Esto es, los impuestos devengados, los gastos de notaría y los gastos de Registro. «Ha sido declarada nula la cláusula que atribuía al cliente de banca, al contratar una hipoteca, los gastos de notaría y registro, entre otros» Ha sido, puede decirse, generalizada la práctica bancaria de atribuir al cliente que suscribe una hipoteca todos los gastos que de su constitución se deriven. Resulta además de un impacto económico mucho mayor el reconocimiento de nulidad de esta cláusula de ´gastos` que las conocidas clausulas suelo. Sin embargo, aun habiendo sentencias en nuestros juzgados y tribunales reconociendo la nulidad de ambas clausulas desde el año 2013, el impacto social ha sido mucho más evidente en el caso de las clausulas ´suelo`, frente a las de ´gastos`. La cláusula ´gastos` ¿Porque ha ocurrido este efecto? En mi opinión, simple y llanamente porque el consumidor se limitó a pagar la cantidad que le pidieron, como condición imprescindible para poder suscribir su hipoteca, desconociendo los conceptos por los que pagaba, dado que no estaba familiarizado con ellos. Tengamos en cuenta que, en estos casos, el cliente de banca pagaba todo, pero el banco elegía la asesoría o gestoría tramitadora. Tampoco el cliente bancario podía, por lo general, elegir a estos profesionales ´externos`, lo cual no hace sino redundar en tal situación de desconocimiento, pues el único contacto que solía tenerse con estos profesionales asesores se producía el día en que se presentaba la escritura a la firma. «El cliente responde de los gastos de la escritura de compraventa y el banco de los gastos derivados de la escritura hipotecaria» En definitiva, conforme a la reciente jurisprudencia del Tribunal Supremo, ¿qué se puede reclamar al banco? La respuesta es sencilla, todos aquellos gastos derivados de la constitución del préstamo hipotecario, por ser este contrato suscrito en beneficio de la entidad bancaria (que adquiere un derecho real de hipoteca sobre nuestro inmueble), corresponden al banco. Dicho de manera simple, cuando ustedes compraron su casa, firmaron con el vendedor un contrato de compraventa, y pagaron con dinero que les presto el banco. De los gastos que suponga la escritura de compraventa han de responder ustedes, de los gastos que se deriven de la escritura de hipoteca, debiera haber respondido el banco. Derecho a reclamar ¿Hasta cuándo podemos reclamar estos gastos? En tanto que derivan de una cláusula nula, podrá reclamarse la declaración de nulidad de esta, y el abono de las cantidades pagadas, mientras se encuentre vigente el contrato de hipoteca, e incluso un tiempo más allá de su conclusión. ¿Y si hemos perdido los documentos de pago de gastos? Simple y llanamente pídale copia de todo al banco. Si les dicen que no guardan copia, exija que le indiquen que asesoría o profesional se encargó de realizar los trámites de pago (pues fue el banco el que los eligió y no ustedes), y entonces diríjanse al profesional indicado. No obstante, lo dicho, el pago de provisión para gastos siempre se realiza por medio de ingreso en la cuenta indicada por el banco. Por esto, bastara con solicitar un extracto bancario para comprobar los pagos y recalcular lo pagado por aranceles notariales, de registro y de impuestos. ¿Cómo reclamar estos gastos? En tanto que traen causa de una cláusula nula, podrán reclamarse directamente ante los tribunales, aunque es muy aconsejable dirigir primero un escrito de reclamación al banco. Por cierto, si tienen clausula suelo y aun no la han reclamado, podrán hacerlo conjuntamente con la reclamación de gastos. Por último, si me permiten el consejo, no dejen de reclamar lo que es suyo, por bueno que haya resultado hasta el momento el trato recibido de los trabajadores del banco. No teman que nadie se moleste, faltaría más. Recuerden, no es nada personal, solo es dinero. Post Views: 174

Artículo de opinión de José Miguel Masanet | Abogado

- Escrito el 03 abril, 2017, 11:30 am
6 mins
De nuevo volvemos en esta sección a tratar sobre cuestiones bancarias, muy de actualidad en estos tiempos que corren

Si hace pocas semanas tratábamos la cuestión de las clausulas suelo y el modo de reclamar nuestro derecho a recuperar los intereses, en esta ocasión tratamos otra cláusula cuya nulidad también ha sido declarada por nuestro Tribunal Supremo. Se trata de aquellas cláusulas que atribuyen al deudor hipotecario, es decir el cliente de banca, todos los gastos derivados de la hipoteca contratada. Esto es, los impuestos devengados, los gastos de notaría y los gastos de Registro.

«Ha sido declarada nula la cláusula que atribuía al cliente de banca, al contratar una hipoteca, los gastos de notaría y registro, entre otros»

Ha sido, puede decirse, generalizada la práctica bancaria de atribuir al cliente que suscribe una hipoteca todos los gastos que de su constitución se deriven. Resulta además de un impacto económico mucho mayor el reconocimiento de nulidad de esta cláusula de ´gastos` que las conocidas clausulas suelo. Sin embargo, aun habiendo sentencias en nuestros juzgados y tribunales reconociendo la nulidad de ambas clausulas desde el año 2013, el impacto social ha sido mucho más evidente en el caso de las clausulas ´suelo`, frente a las de ´gastos`.

La cláusula ´gastos`

¿Porque ha ocurrido este efecto? En mi opinión, simple y llanamente porque el consumidor se limitó a pagar la cantidad que le pidieron, como condición imprescindible para poder suscribir su hipoteca, desconociendo los conceptos por los que pagaba, dado que no estaba familiarizado con ellos. Tengamos en cuenta que, en estos casos, el cliente de banca pagaba todo, pero el banco elegía la asesoría o gestoría tramitadora. Tampoco el cliente bancario podía, por lo general, elegir a estos profesionales ´externos`, lo cual no hace sino redundar en tal situación de desconocimiento, pues el único contacto que solía tenerse con estos profesionales asesores se producía el día en que se presentaba la escritura a la firma.

«El cliente responde de los gastos de la escritura de compraventa y el banco de los gastos derivados de la escritura hipotecaria»

En definitiva, conforme a la reciente jurisprudencia del Tribunal Supremo, ¿qué se puede reclamar al banco? La respuesta es sencilla, todos aquellos gastos derivados de la constitución del préstamo hipotecario, por ser este contrato suscrito en beneficio de la entidad bancaria (que adquiere un derecho real de hipoteca sobre nuestro inmueble), corresponden al banco. Dicho de manera simple, cuando ustedes compraron su casa, firmaron con el vendedor un contrato de compraventa, y pagaron con dinero que les presto el banco. De los gastos que suponga la escritura de compraventa han de responder ustedes, de los gastos que se deriven de la escritura de hipoteca, debiera haber respondido el banco.

Derecho a reclamar

¿Hasta cuándo podemos reclamar estos gastos? En tanto que derivan de una cláusula nula, podrá reclamarse la declaración de nulidad de esta, y el abono de las cantidades pagadas, mientras se encuentre vigente el contrato de hipoteca, e incluso un tiempo más allá de su conclusión.

¿Y si hemos perdido los documentos de pago de gastos? Simple y llanamente pídale copia de todo al banco. Si les dicen que no guardan copia, exija que le indiquen que asesoría o profesional se encargó de realizar los trámites de pago (pues fue el banco el que los eligió y no ustedes), y entonces diríjanse al profesional indicado. No obstante, lo dicho, el pago de provisión para gastos siempre se realiza por medio de ingreso en la cuenta indicada por el banco. Por esto, bastara con solicitar un extracto bancario para comprobar los pagos y recalcular lo pagado por aranceles notariales, de registro y de impuestos.

¿Cómo reclamar estos gastos? En tanto que traen causa de una cláusula nula, podrán reclamarse directamente ante los tribunales, aunque es muy aconsejable dirigir primero un escrito de reclamación al banco. Por cierto, si tienen clausula suelo y aun no la han reclamado, podrán hacerlo conjuntamente con la reclamación de gastos.

Por último, si me permiten el consejo, no dejen de reclamar lo que es suyo, por bueno que haya resultado hasta el momento el trato recibido de los trabajadores del banco. No teman que nadie se moleste, faltaría más. Recuerden, no es nada personal, solo es dinero.

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