Que llueva, que llueva…

EDITORIAL Para uno de los más altos representantes de la era Hitler, Joseph Goebbles “una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”. Joaquín Sabina las reduce en su canción ´Es mentira` diciendo que “es mentira que más de cien mentiras no digan la verdad” Pues quizás habrá que creerse que cuando alguien miente, y lo repite directamente o utilizando los altavoces que tenga para la ocasión, no va a decir la verdad, se ponga como se ponga, pero esa es mi versión. En estos días estamos viviendo el debate sobre la importancia de que llueva. ¿Para el campo?, no, para que paguemos menos en la factura de la luz. Ya está, se acabó el debate, la culpa de que paguemos más no es de las eléctricas y su ambición, ni de la política errónea que gobierno tras gobierno las han permitido crear un oligopolio sin competencia entre ellos, no… es del Dios Neptuno que no nos manda la preciada gota. Aprovechando que los pobres mortales poco entendemos de estas cosas nos van lanzando mensajes para evitar, una vez más, el verdadero problema y sus consecuencias. Nos dicen que tenemos que vender energía a Francia porque debido a la ola de frío han cerrado algunas de las centrales nucleares que les abastecen… pero si les vendemos energía, ¿no deberíamos ganar algo con ello? ¿O también tenemos que sufragar esa venta los españoles? Luego se nos dice que la falta de viento provoca que los parques eólicos, esos que tantas veces vemos con molinos parados ´de forma casual`, no generan energía. Pero veamos: la energía eléctrica necesaria se prevé diariamente y se compra a los generadores de energía (ya sean de tipo convencional, las que consumen combustibles fósiles, las renovables o las nucleares). Muchas de ellas acuden incluso a coste cero sabedoras que no pueden aportar toda la energía que se necesita y que se les va a pagar, y esto es así, el mismo precio que la oferta más cara. Es decir, por ejemplo se puede tener cubierto el 99% de la energía a coste cero y para cubrir el otro 1% se paga a 100, pues todos lo cobran a 100. En cualquier caso tendríamos que entrar en otro debate mucho más serio y que constantemente han eludido todos los gobiernos. La factura de la luz ha ido acogiendo una barbaridad de impuestos añadidos de todo tipo, hasta ser el resultante del 42 % de lo que pagamos. Pero del otro 58 % todavía existe un 21 % que es el IVA, el porcentaje más alto, que se supone previsto para artículos de lujo que, como todos sabemos, es la luz (hay que recordar que existe un IVA superreducido, 4 %, para lo que ellos consideran artículos de primera necesidad e incluso uno reducido del 10 % en el que entran otros productos considerados como necesarios). Pues nada, dicho todo esto, todos a mirar al cielo, a sacar las vírgenes en romería o a hacer la danza de la lluvia, al menos hasta el próximo invento que, como disculpa, nos ofrezcan. Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado. Apaguen las luces al salir. Post Views: 143

- Escrito el 01 febrero, 2017, 1:30 pm
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EDITORIAL

Para uno de los más altos representantes de la era Hitler, Joseph Goebbles “una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”. Joaquín Sabina las reduce en su canción ´Es mentira` diciendo que “es mentira que más de cien mentiras no digan la verdad”

Pues quizás habrá que creerse que cuando alguien miente, y lo repite directamente o utilizando los altavoces que tenga para la ocasión, no va a decir la verdad, se ponga como se ponga, pero esa es mi versión.

En estos días estamos viviendo el debate sobre la importancia de que llueva. ¿Para el campo?, no, para que paguemos menos en la factura de la luz. Ya está, se acabó el debate, la culpa de que paguemos más no es de las eléctricas y su ambición, ni de la política errónea que gobierno tras gobierno las han permitido crear un oligopolio sin competencia entre ellos, no… es del Dios Neptuno que no nos manda la preciada gota.

Aprovechando que los pobres mortales poco entendemos de estas cosas nos van lanzando mensajes para evitar, una vez más, el verdadero problema y sus consecuencias. Nos dicen que tenemos que vender energía a Francia porque debido a la ola de frío han cerrado algunas de las centrales nucleares que les abastecen… pero si les vendemos energía, ¿no deberíamos ganar algo con ello? ¿O también tenemos que sufragar esa venta los españoles?

Luego se nos dice que la falta de viento provoca que los parques eólicos, esos que tantas veces vemos con molinos parados ´de forma casual`, no generan energía. Pero veamos: la energía eléctrica necesaria se prevé diariamente y se compra a los generadores de energía (ya sean de tipo convencional, las que consumen combustibles fósiles, las renovables o las nucleares). Muchas de ellas acuden incluso a coste cero sabedoras que no pueden aportar toda la energía que se necesita y que se les va a pagar, y esto es así, el mismo precio que la oferta más cara. Es decir, por ejemplo se puede tener cubierto el 99% de la energía a coste cero y para cubrir el otro 1% se paga a 100, pues todos lo cobran a 100.

En cualquier caso tendríamos que entrar en otro debate mucho más serio y que constantemente han eludido todos los gobiernos. La factura de la luz ha ido acogiendo una barbaridad de impuestos añadidos de todo tipo, hasta ser el resultante del 42 % de lo que pagamos. Pero del otro 58 % todavía existe un 21 % que es el IVA, el porcentaje más alto, que se supone previsto para artículos de lujo que, como todos sabemos, es la luz (hay que recordar que existe un IVA superreducido, 4 %, para lo que ellos consideran artículos de primera necesidad e incluso uno reducido del 10 % en el que entran otros productos considerados como necesarios).

Pues nada, dicho todo esto, todos a mirar al cielo, a sacar las vírgenes en romería o a hacer la danza de la lluvia, al menos hasta el próximo invento que, como disculpa, nos ofrezcan. Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado. Apaguen las luces al salir.

Desde los 14 años dedicado a esta profesión del periodismo en la que ha ejercido en todos los niveles, desde corresponsal a editor.
En la actualidad es el director de los medios de comunicación AQUÍ.