Las obras faraónicas de la Comunidad Valenciana se reciclan

Repasamos el estado actual de los principales macroproyectos fallidos de la Generalitat en la provincia de Alicante

- Escrito el 01 marzo, 2018, 12:00 pm
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En las décadas de los años 90 y 2000, los políticos de nuestra comunidad solían presumir habitualmente del famoso ´milagro económico valenciano`. Una supuesta buena bonanza económica que la Comunidad Valenciana experimentaba durante aquella época.

Durante años se presumía del «milagro económico valenciano» y se aprobaron multitud de grandes construcciones

Este ´milagro` abrió la puerta a la aprobación de muchos grandes proyectos. Fueron años de incontables construcciones e inauguraciones: Terra Mítica, la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, el Aeropuerto de Castellón, etc.

También llegaron grandes eventos internacionales nunca vistos en nuestras tierras, como la visita del Papa a Valencia, el Gran Premio de Europa de la Fórmula 1 y la Copa América de vela en la misma ciudad o la Volvo Ocean Race en Alicante.

Al borde de la quiebra

En 2012 el Govern de Alberto Fabra admitió que la Comunidad Valenciana sostenía una deuda multimillonaria, y se vio obligado a solicitar un rescate financiero al Ministerio de Hacienda para evitar la bancarrota.

La Generalitat debía créditos millonarios a algunas entidades, como la ya extinta Caja de Ahorros del Mediterráneo o a bancos extranjeros como el Deutsche Bank.

En términos generales, la deuda valenciana rondaba los 20.000 millones de euros. Además, se descubrió que el Consell había obviado algunos gastos en los presupuestos anuales de 2009, 2010 y 2011. Con ello se pretendía disimular el gran déficit que presentaba la región, evitando así intervenciones de España o la Unión Europea.

Un episodio que recuerda al ocurrido también en Grecia a principios de los años 2000, cuando el gobierno conservador de Kostas Karamanli disparó el gasto público, falseó los presupuestos nacionales y acabó llevando al país a la bancarrota.

El rescate
Valencia es la comunidad que más liquidez recibe para pagar su deuda, pero la menos financiada para proyectos propios

Desde entonces, nuestra comunidad ha liderado continuamente el FLA (Fondo de Liquidez Autonómica).  En 2018 está programado que Valencia reciba un total de 180 millones de euros, superando a otras comunidades también considerablemente endeudadas como Cataluña (120 millones) o Murcia (87 millones).

Paradójicamente, la Comunidad Valenciana ocupa el último puesto en cuanto al reparto de la financiación económica en los presupuestos del Estado. Dicho de otra manera, la mayor parte del capital que se destina a Valencia es para pagar la deuda, y no para nuevas inversiones.

Según el informe que publicó la FEDEA (Fundación de Estudios de Economía Aplicada) en agosto de 2017, los valencianos recibimos 2.178 euros por habitante. Esto es 58 menos que en Murcia (la penúltima) y 728 menos que en Cantabria (la autonomía mejor financiada de España).

Provincia de Alicante

¿Y a dónde se fue el dinero de los valencianos? ¿Qué ocurrió con todos aquellos grandes proyectos de los 90 y 2000?

No es nada sencillo recopilar una lista válida de todos los ‘macroproyectos públicos valencianos’, pues algunos se financiaron también con capital privado, otros ni siquiera llegaron a materializarse y en algunos casos aún quedan flecos por aclarar.

En AQUÍ Medios de Comunicación nos hemos interesado por repasar el estado actual de aquellos que tuvieron mayor relumbrón en la provincia de Alicante. Hablamos de la Ciudad de la Luz, Terra Mítica, el Centro Cultural de Benidorm o el Auditorio de Torrevieja; entre otros.

Ciudad de la Luz
Cerrada desde 2012, la Ciudad de la Luz no podrá volver a usarse para grabar cine durante 15 años

En el año 2012 se rodaba ‘Lo imposible’ en la Ciudad de la Luz, dirigida por el español Juan Antonio Bayona, con Naomi Watts y Ewan McGregor en el reparto. Es la última película que se ha grabado en estos estudios alicantinos.

Desde entonces este gran complejo, que habría costado entre unos 400 y 600 millones, permanece cerrado. Esto se debe a una orden de la Comisión Europea, que encontró ilegales las subvenciones que la Generalitat había concedido a algunas productoras por rodar aquí sus películas.

Dos subastas desiertas después, la UE decidió el pasado junio que el complejo volviera a manos de la Generalitat. No obstante, puso una severa penalización: no puede ser utilizado para actividades económicas públicas durante los próximos 15 años.

Sede para À Punt

“Desgraciadamente, aquí se puso mucho dinero para el ladrillo y muy poco para el talento. Por esto, nosotros creemos que la Ciudad de la Luz es el sitio natural para la sede de la nueva RTVV en Alicante” declaró el president Ximo Puig en mayo de 2016.

“El complejo reúne las condiciones idóneas. Ya tiene los platós construidos y tecnológicamente está preparado”, argumentó más recientemente la directora de la futura televisión, Empar Marco.

La nueva À Punt, según indican desde el Consell, debería estar funcionando ya esta próxima primavera. La radio, de hecho, arrancó a finales de 2017.

Otros usos

Sin embargo, aún no está nada claro que estos planes de la Generalitat para la Ciudad de la Luz puedan materializarse. La penalización europea sigue vigente y el Consell, después de meses de negociaciones con la Comisión Europea, aún no ha obtenido autorización para instalar aquí la sede alicantina de su nueva televisión.

Por esto, el Govern también ha propuesto otras opciones como la instauración de un Distrito Digital y/o de la Agencia Valenciana de Innovación (AVI). El primero consistiría en “un gran espacio de digitalización e inteligencia artificial para la economía”, para así lograr “atraer nuevas empresas internacionales”, en palabras del propio Puig.

Pero a día de hoy, ambos proyectos también están en el aire. En cuanto al Distrito Digital, tampoco está claro si cumple con las condiciones impuestas por la UE. Respecto a la AVI, parece que finalmente la mayor parte del organismo va a recaer en Valencia, y no en Alicante.

Terra Mítica
Terra Mítica costó unos 370 millones de euros, y fue vendido 12 años después a Aqualandia por 67 millones

La idea de que la provincia alicantina albergase un gran parque temático de atracciones viene desde los años 80. Por aquel entonces, el gobierno español negoció con la compañía Disney para que instalara aquí su primer complejo en Europa. Se barajaba que podría ubicarse cerca de Santa Pola o Denia.

Sin embargo, Disney se decantó finalmente por Francia. El sueño se esfumaba, pero surgió entonces la idea de construir nuestro propio parque.

Precisamente en 1992, cuando las puertas de Disneyland París abrían por primera vez, se produjo un sospechoso gran incendio en una zona al norte de Benidorm que gozaba de protección forestal contra la construcción.

Muchas hectáreas de árboles fueron incineradas, gracias a lo cual el Ayuntamiento y su alcalde, Eduardo Zaplana, pudieron recalificar la zona y declararla como ‘suelo urbanizable’.

Gran fracaso

Así nació el proyecto de Terra Mítica. En principio se proyectó que sería el parque temático más grande de Europa. Una extensión superior a las 450 hectáreas, la montaña rusa más alta, el mayor número de plazas hoteleras…

Sin embargo, el parque no alcanzó el éxito esperado de público. Buscando un nuevo empuje, a los dos años se llegó a un acuerdo con la Paramount para que entrara en el accionariado. Aquella operación acabó agravando aún más la situación, pues la célebre compañía americana se llevaba gran parte de los beneficios del parque solo por poner su imagen.

En 2006 Terra Mítica evitó in extremis la quiebra al vender unos terrenos adyacentes sin construir, que en principio estaban proyectados para la expansión del parque. Aún así, continuó perdiendo dinero y disminuyendo su valor.

Venta al sector privado

La empresa Aqualandia-Mundomar acabó comprándolo en 2012 por solo 67 millones de euros (el precio de la deuda que arrastraba el parque). De esta forma, Terra Mitica pasaba definitivamente a manos privadas. Se calcula que el dinero público que ha costado desde sus inicios rondaría los 370 millones.

Dos directivos y una veintena de personas vinculadas a Terra Mítica fueron condenados en 2016 a más de 300 años de prisión (entre todos) por facturas hinchadas o directamente inexistentes dirigidas al parque, así como por utilizar el complejo para evadir impuestos.

Precisamente el gran parque temático de Benidorm fue uno de los principales causantes de la desaparición de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) en 2012, pues la extinta caja fue su principal inversor cuando se construyó.

Centro Cultural Benidorm
El Centro Cultural de Benidorm está a medio construir desde 2011. El Ayuntamiento ha logrado desbloquear la situación

No demasiado lejos de allí, en pleno centro de Benidorm, se proyectó construir un gran Centro Cultural que se convertiría en “la imagen emblemática de la ciudad y generaría más de 1.200 empleos”, según palabras del entonces vicepresident Gerardo Camps.

Las obras arrancaron en 2007, pero fueron detenidas en 2011 debido a falta de liquidez. Hasta el año pasado el Ayuntamiento no logró llegar a un acuerdo con la Generalitat para retomar la construcción, que tuvo que ser ratificado por el Consell Juridic Consultiu y este mes de enero fue aprobado en el pleno municipal.

El edificio aún continúa parado a la espera de su finalización. Se da por hecho que el proyecto definitivo no será tan ambicioso como se planificó, pues su aforo e instalaciones quedarán reducidos.

Precisamente, el Consell invertirá en este proyecto parte del capital que ha obtenido recientemente con la venta de algunos terrenos que aún le quedaban en los alrededores de Terra Mítica.

Auditorio de Torrevieja
«Fue una locura invertir 55 millones en el Auditorio de Torrevieja, para luego tenerlo cerrado» A. Rodes (director de SPTCV)

“Fue una auténtica locura gastar 55 millones en un edificio sin un proyecto de gestión posterior. Parece como si el único beneficio hubiera sido la propia construcción del complejo”, declaraba Antonio Rodes, director de la Sociedad Proyectos Temáticos de la Generalitat (SPTCV), este mes de febrero.

Desde su inauguración en 2011, el Auditorio de Torrevieja apenas acogió seis eventos hasta 2017. La Generalitat Valenciana, una vez inaugurado, alegó falta de liquidez para dotarlo de programación.

El Auditorio ya está organizando conciertos y eventos. En marzo albergará la próxima Expo Torrevieja Internacional

Este edificio de enormes dimensiones estuvo costando unos 360.000 euros anuales de dinero público, solo en cuestión de mantenimiento. El año pasado la Generalitat tuvo que invertir otros 1,7 millones extra para ponerlo a punto.

Actualmente la citada SPTCV ya organiza algunos conciertos y eventos. Para marzo está programada aquí la próxima Expo Torrevieja Internacional, una muestra de negocios liderados por residentes europeos en la Costa Blanca.

UMH
El campus de la UMH aún tiene bastantes zonas sin asfaltar o terminar, 20 después de su inauguración

Probablemente este reportaje nos quedaría incompleto sino incluimos también a la Universidad Miguel Hernández, proyecto aprobado por el president Eduardo Zaplana en 1996.

Ya desde el principio estuvo envuelto en algunas polémicas. Orihuela solicitó tener la sede central, en base a su larga tradición universitaria y a que el ilustre poeta Miguel Hernández es natural de esta localidad. Finalmente, la ciudad tuvo que conformarse con solo dos facultades: Salesas y Desamparados.

Tampoco gustó en la Universidad de Alicante (UA) que su facultad de Medicina, ubicada en San Juan, pasará a pertenecer a la UMH por orden de la Generalitat.

Pasadas más de dos décadas, este viejo conflicto aún sigue dando coletazos. Recientemente la UA anunció su disposición a abrir una nueva Facultad de Medicina, algo que ha provocado la total oposición del actual rectorado de la UMH.

Campus sin acabar

En su día, la UMH fue construida a toda prisa con el objeto de empezar ya a impartir clases en el curso 97-98. Algunas partes del campus ilicitano nunca llegaron a terminarse o a asfaltarse, y así continúan 20 años después.

Además, el Ayuntamiento de Elche tuvo que cargar con gran parte del coste de las expropiaciones forzosas que se hicieron para adquirir el terreno. Dicha inversión se calcula que pudo costar unos 40 millones de euros, que la Generalitat aún adeuda al Consistorio ilicitano.

De hecho, hasta 2014, el 90% de los particulares expropiados aún no habían cobrado la totalidad de la indemnización que les correspondía.

Así mismo, han sido necesarias y constantes las obras de mantenimiento sobre algunos edificios de la universidad durante todos estos años, a pesar de su corta edad.

El arquitecto Calatrava
Calatrava cobró 90 millones de pesetas por diseñar un puente en Alcoy que nunca se construyó

Muchas de estas obras faraónicas, que durante años se construyeron en la Comunidad Valenciana con dudoso resultado, han tenido como punto en común al célebre arquitecto valenciano Santiago Calatrava.

Es el caso de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, un proyecto sobre el que se debate continuamente su sobrecoste y ejecución. Menos conocido es lo ocurrido unos años antes en Alcoy.

En 1995 el Ayuntamiento alcoyano otorgó 90 millones de pesetas (540.000 euros) al mencionado arquitecto en concepto de un puente que nunca se llegó a construir. Según el entonces alcalde socialista José Sanús, el president Zaplana no cumplió con su promesa de financiar el resto de la obra.

Un caso que recuerda al del Centro de Convenciones de Castellón, proyecto por el que Calatrava cobró 2,7 millones y que nunca se ejecutó. En esta ocasión, el arquitecto fue llamado a declarar al juzgado como imputado y luego la causa fue archivada.

Coste total

Nos quedan en el tintero algunos casos también muy llamativos fuera de la provincia alicantina, entre los que destacan el aeropuerto de Castellón (más de cuatro años parado, sin vuelos regulares) y el nuevo estadio del Valencia CF (construcción iniciada en 2007 y paralizada desde 2009).

Si ya es harto complejo elaborar una lista de grandes macroproyectos fallidos de la Comunidad Valenciana, más aún es establecer con exactitud a cuánto asciende la cantidad total de dinero público que han costado a los bolsillos del contribuyente.

Hay muchas discrepancias a este respecto, al mismo tiempo que algunos casos se encuentran aún hoy en procesos de investigación y todavía no están del todo esclarecidos.