Enrique Roche: «La Sanidad Pública debería contemplar soluciones contra la obesidad»

Los problemas de salud causados por el sobrepeso preocupan cada vez más a los especialistas A pesar de que somos el país que más defiende la importancia de la Dieta Mediterránea, los datos indican que no la ponemos en práctica todo lo que debiéramos. Nos cuesta comer fruta y las verduras no siempre están presentes en nuestra alimentación diaria. Según los últimos datos uno de cada tres niños españoles puede desarrollar obesidad. ¿Qué es lo que está pasando? Principalmente es una cuestión de hábitos. Hemos pasado de una sociedad más rural a una sociedad más urbana con todo lo que eso conlleva. Antes los niños jugaban en la calle y ahora solo piensan en móviles, tablets y video juegos que les impiden el ejercicio físico. Esto, unido a un sistema laboral que impide que los padres tengan tiempo libre suficiente como para poder cocinar todos los días, hace que la alimentación no sea la adecuada y se recurra a las comidas preparadas, pasta o pan en exceso, y bollería industrial. Todo esto hace que los niños ingieran calorías que no pueden quemar. Además, la fruta y la verdura no ocupan un lugar principal en su alimentación. Todos estos factores son la fórmula perfecta para desarrollar una obesidad. A partir de que el niño tenga un año ya se ve si el peso no es adecuado y deben acudir al pediatra para que les aconseje sobre su alimentación. «En el caso de los niños, los hábitos de los padres son fundamentales para luchar contra la obesidad infantil» ¿En qué proporción pueden influir los padres? De los hábitos de los padres en casa va a depender la alimentación de los hijos. Si unos padres no comen habitualmente fruta y verdura difícilmente van a conseguir que sus hijos lo hagan. No basta con aconsejarles lo que deben comer, deben dar ejemplo. ¿Está concienciada la Sanidad Pública? La Sanidad Pública debería contemplar soluciones contra la obesidad. Nos encontramos casos de personas que tienen que someterse a una operación y les piden que adelgacen antes 15 o 20 kilos, pero no ponen a su alcance soluciones para conseguirlo y tienen que pagar especialistas porque la seguridad social no se lo facilita. Lo mismo ocurre en pediatría cuando unos padres acuden a que les den soluciones para que su hijo no aumente excesivamente de peso como ellos. La ayuda no debe ser solo para el niño, sino para toda la familia y debería ser cosa de la Sanidad Pública, porque se está convirtiendo en una enfermedad cada vez más extendida con todos los riesgos que eso conlleva. Las acciones preventivas y educativas siempre salen mucho menos caras. ¿Y qué consejos podría darles? Se trata de buscar un equilibrio en nuestra dieta. Si un día me como un helado o un trozo de tarta no tiene nada de particular, pero si todos los días comemos helado o tarta no es recomendable. Es decir, no vamos a negarnos el poder probar todo aquello que nos apetece, considerado como más prohibitivo si lo hacemos con moderación, pero sin embargo sí debemos comer todos los días fruta y verdura en variedad. Igualmente debemos incluir en nuestra alimentación pasta, pan, legumbres y arroces porque componen la base de nuestra alimentación. ¿Cuál es el mejor momento del día para comer fruta? Es bueno que la fruta vaya de postre, al final de la comida. Tradicionalmente así ha sido siempre y tiene una explicación científica. Por un lado aporta hidratos de carbono que van a nuestro cerebro para indicarnos saciedad y que la comida ha finalizado, con lo cual no tendremos otra estimulación sensorial que nos invite a seguir comiendo de una forma descontrolada. Los sabores salados, por el contrario, son estimuladores del apetito y por eso los aperitivos suelen ser salados para invitarnos a seguir comiendo. Todo esto, que son además costumbres culturales, tiene mucho que ver en nuestro comportamiento a la hora de comer. El cerebro tiene un punto en el hipotálamo que recibe todas las señales que le llegan desde el tubo digestivo y nos va regulando las sensaciones de hambre o saciedad. Cuando esto se descontrola es cuando suelen aparecer los problemas de obesidad. ¿Por qué es tan buena la fruta? La fruta tiene sus propiedades y sus funciones específicas y son una fuente importante de fibra y vitaminas esenciales para el funcionamiento de nuestro organismo. Si no comiéramos frutas y verduras comenzaríamos a tener subcarencias en algunas vitaminas, problemas por falta de fibra y minerales, y repercutiría en nuestra salud general de diversas formas que podría derivar en enfermedades muy diversas. Tanto frutas como verduras son necesarias, aunque algunas tengan características y propiedades distintas entre sí, como diferencias en vitaminas, antioxidantes, sabores o texturas. En todos esos aspectos podemos decir que son diferentes, pero hoy por hoy no podemos decir cuál es la fruta o la verdura más importante para nuestro organismo. En la variedad en su consumo está realmente la clave, en comer tanto fruta y verduras diferentes en nuestra dieta diaria para conseguir adquirir los beneficios de cada una de ellas. ¿Qué opina por lo tanto de los denominados ´superalimentos` de los que tanto se habla ahora? Es un poco lo que estábamos diciendo, es darle una importancia a un alimento por una serie de propiedades que pueden encajar en una determinada patología o necesidad nutricional, pero no son la panacea para todo. Por lo tanto, la denominación ´superalimento` a mí no me gusta. «El veganismo lo veo bien como sistema de alimentación, pero es un cambio importante en la dieta que precisa una adaptación y unos conocimientos» El vegetarianismo y el veganismo se están convirtiendo en tendencia entre gente muy joven, ¿cómo lo ve? Yo desde el punto de vista nutricional lo veo bien como sistema de alimentación. El problema es que un 90% de la gente que lo practica no tiene conocimientos en nutrición y puede generarle carencias. Para practicar estas disciplinas hay que saber muy bien lo que necesitamos, porque es un cambio importante en la dieta que precisa una adaptación y unos conocimientos. El problema es que se dejan guiar por lo que les cuentan o por lo que leen en internet que no saben ni quien lo escribe. Mi recomendación es que se asesoren con un nutricionista que les indique como hacer una complementación proteica que pueda sustituir a la carne y al pescado, basado principalmente en legumbres y cereales. Por eso muchos platos de la cocina tradicional se hacen con legumbres y cereales, como las lentejas con arroz o la paella con alubias. ¿Qué tiene de especial el chocolate en nuestro cerebro? El chocolate tiene una serie de sustancias que no son nutriente pero que son del tipo Aminas que pueden actuar como neurotransmisores que circulan por el cerebro y que en algunas personas pueden estimular determinadas actividades cerebrales. Cada vez se habla más de personas alérgicas a algunos alimentos. ¿Es que cada vez hay más o que antes no se sabían detectar? Siempre ha habido personas alérgicas, pero había bastante desconocimiento sobre este tema. Antes se asociaba a que algo te sentaba mal y procurabas eliminarlo de la dieta. En el caso de los celíacos en la Comunidad Valenciana, por ejemplo, se están detectando casos en personas de más de 60 años, que siempre han sido celíacos, pero solo sabían que el pan les sentaba mal y que el arroz no, y en una tierra arrocera como la nuestra estas personas basaban su dieta en este cereal. Ahora, con los nuevos métodos, es mucho más fácil de diagnosticar y de aplicar una dieta adecuada. El primer síntoma de una alergia es tener molestias intestinales, y si vemos que se acentúa al tomar un alimento debemos ir al médico. «No hay que consultar al nutricionista solo para ponerse a régimen, muchas enfermedades se pueden prevenir con una buena alimentación» ¿Qué le gustaría añadir? Que la nutrición es un mundo apasionante con mucho intrusismo y aconsejo que se asesoren siempre por profesionales y no se dejen arrastrar por las informaciones que encuentran en Internet sin ninguna base científica. Y que no busquen solo al nutricionista cuando quieren ponerse a régimen, sino como un especialista mas al que pedirle consejo sobre su salud, pues muchas enfermedades se pueden prevenir con una buena alimentación. Post Views: 211

Entrevista de Manuela Guilabert > Enrique Roche Collado / Catedrático en Nutrición y Bromatología en la UMH (Zaragoza, 5-marzo-1960)

- Escrito el 05 julio, 2017, 4:27 pm
12 mins
Los problemas de salud causados por el sobrepeso preocupan cada vez más a los especialistas

A pesar de que somos el país que más defiende la importancia de la Dieta Mediterránea, los datos indican que no la ponemos en práctica todo lo que debiéramos. Nos cuesta comer fruta y las verduras no siempre están presentes en nuestra alimentación diaria.

Según los últimos datos uno de cada tres niños españoles puede desarrollar obesidad. ¿Qué es lo que está pasando?

Principalmente es una cuestión de hábitos. Hemos pasado de una sociedad más rural a una sociedad más urbana con todo lo que eso conlleva. Antes los niños jugaban en la calle y ahora solo piensan en móviles, tablets y video juegos que les impiden el ejercicio físico. Esto, unido a un sistema laboral que impide que los padres tengan tiempo libre suficiente como para poder cocinar todos los días, hace que la alimentación no sea la adecuada y se recurra a las comidas preparadas, pasta o pan en exceso, y bollería industrial.

Todo esto hace que los niños ingieran calorías que no pueden quemar. Además, la fruta y la verdura no ocupan un lugar principal en su alimentación. Todos estos factores son la fórmula perfecta para desarrollar una obesidad. A partir de que el niño tenga un año ya se ve si el peso no es adecuado y deben acudir al pediatra para que les aconseje sobre su alimentación.

«En el caso de los niños, los hábitos de los padres son fundamentales para luchar contra la obesidad infantil»
¿En qué proporción pueden influir los padres?

De los hábitos de los padres en casa va a depender la alimentación de los hijos. Si unos padres no comen habitualmente fruta y verdura difícilmente van a conseguir que sus hijos lo hagan. No basta con aconsejarles lo que deben comer, deben dar ejemplo.

¿Está concienciada la Sanidad Pública?

La Sanidad Pública debería contemplar soluciones contra la obesidad. Nos encontramos casos de personas que tienen que someterse a una operación y les piden que adelgacen antes 15 o 20 kilos, pero no ponen a su alcance soluciones para conseguirlo y tienen que pagar especialistas porque la seguridad social no se lo facilita.

Lo mismo ocurre en pediatría cuando unos padres acuden a que les den soluciones para que su hijo no aumente excesivamente de peso como ellos. La ayuda no debe ser solo para el niño, sino para toda la familia y debería ser cosa de la Sanidad Pública, porque se está convirtiendo en una enfermedad cada vez más extendida con todos los riesgos que eso conlleva. Las acciones preventivas y educativas siempre salen mucho menos caras.

¿Y qué consejos podría darles?

Se trata de buscar un equilibrio en nuestra dieta. Si un día me como un helado o un trozo de tarta no tiene nada de particular, pero si todos los días comemos helado o tarta no es recomendable. Es decir, no vamos a negarnos el poder probar todo aquello que nos apetece, considerado como más prohibitivo si lo hacemos con moderación, pero sin embargo sí debemos comer todos los días fruta y verdura en variedad. Igualmente debemos incluir en nuestra alimentación pasta, pan, legumbres y arroces porque componen la base de nuestra alimentación.

¿Cuál es el mejor momento del día para comer fruta?

Es bueno que la fruta vaya de postre, al final de la comida. Tradicionalmente así ha sido siempre y tiene una explicación científica. Por un lado aporta hidratos de carbono que van a nuestro cerebro para indicarnos saciedad y que la comida ha finalizado, con lo cual no tendremos otra estimulación sensorial que nos invite a seguir comiendo de una forma descontrolada. Los sabores salados, por el contrario, son estimuladores del apetito y por eso los aperitivos suelen ser salados para invitarnos a seguir comiendo. Todo esto, que son además costumbres culturales, tiene mucho que ver en nuestro comportamiento a la hora de comer.

El cerebro tiene un punto en el hipotálamo que recibe todas las señales que le llegan desde el tubo digestivo y nos va regulando las sensaciones de hambre o saciedad. Cuando esto se descontrola es cuando suelen aparecer los problemas de obesidad.

¿Por qué es tan buena la fruta?

La fruta tiene sus propiedades y sus funciones específicas y son una fuente importante de fibra y vitaminas esenciales para el funcionamiento de nuestro organismo. Si no comiéramos frutas y verduras comenzaríamos a tener subcarencias en algunas vitaminas, problemas por falta de fibra y minerales, y repercutiría en nuestra salud general de diversas formas que podría derivar en enfermedades muy diversas.

Tanto frutas como verduras son necesarias, aunque algunas tengan características y propiedades distintas entre sí, como diferencias en vitaminas, antioxidantes, sabores o texturas. En todos esos aspectos podemos decir que son diferentes, pero hoy por hoy no podemos decir cuál es la fruta o la verdura más importante para nuestro organismo. En la variedad en su consumo está realmente la clave, en comer tanto fruta y verduras diferentes en nuestra dieta diaria para conseguir adquirir los beneficios de cada una de ellas.

¿Qué opina por lo tanto de los denominados ´superalimentos` de los que tanto se habla ahora?

Es un poco lo que estábamos diciendo, es darle una importancia a un alimento por una serie de propiedades que pueden encajar en una determinada patología o necesidad nutricional, pero no son la panacea para todo. Por lo tanto, la denominación ´superalimento` a mí no me gusta.

«El veganismo lo veo bien como sistema de alimentación, pero es un cambio importante en la dieta que precisa una adaptación y unos conocimientos»
El vegetarianismo y el veganismo se están convirtiendo en tendencia entre gente muy joven, ¿cómo lo ve?

Yo desde el punto de vista nutricional lo veo bien como sistema de alimentación. El problema es que un 90% de la gente que lo practica no tiene conocimientos en nutrición y puede generarle carencias. Para practicar estas disciplinas hay que saber muy bien lo que necesitamos, porque es un cambio importante en la dieta que precisa una adaptación y unos conocimientos.

El problema es que se dejan guiar por lo que les cuentan o por lo que leen en internet que no saben ni quien lo escribe. Mi recomendación es que se asesoren con un nutricionista que les indique como hacer una complementación proteica que pueda sustituir a la carne y al pescado, basado principalmente en legumbres y cereales. Por eso muchos platos de la cocina tradicional se hacen con legumbres y cereales, como las lentejas con arroz o la paella con alubias.

¿Qué tiene de especial el chocolate en nuestro cerebro?

El chocolate tiene una serie de sustancias que no son nutriente pero que son del tipo Aminas que pueden actuar como neurotransmisores que circulan por el cerebro y que en algunas personas pueden estimular determinadas actividades cerebrales.

Cada vez se habla más de personas alérgicas a algunos alimentos. ¿Es que cada vez hay más o que antes no se sabían detectar?

Siempre ha habido personas alérgicas, pero había bastante desconocimiento sobre este tema. Antes se asociaba a que algo te sentaba mal y procurabas eliminarlo de la dieta. En el caso de los celíacos en la Comunidad Valenciana, por ejemplo, se están detectando casos en personas de más de 60 años, que siempre han sido celíacos, pero solo sabían que el pan les sentaba mal y que el arroz no, y en una tierra arrocera como la nuestra estas personas basaban su dieta en este cereal. Ahora, con los nuevos métodos, es mucho más fácil de diagnosticar y de aplicar una dieta adecuada.

El primer síntoma de una alergia es tener molestias intestinales, y si vemos que se acentúa al tomar un alimento debemos ir al médico.

«No hay que consultar al nutricionista solo para ponerse a régimen, muchas enfermedades se pueden prevenir con una buena alimentación»
¿Qué le gustaría añadir?

Que la nutrición es un mundo apasionante con mucho intrusismo y aconsejo que se asesoren siempre por profesionales y no se dejen arrastrar por las informaciones que encuentran en Internet sin ninguna base científica.

Y que no busquen solo al nutricionista cuando quieren ponerse a régimen, sino como un especialista mas al que pedirle consejo sobre su salud, pues muchas enfermedades se pueden prevenir con una buena alimentación.